Discapacidad Militar

HISTORIAS DE MILITARES

La discapacidad en las Fuerzas Armadas es un doble problema, personal y profesional.

Personal por lo que significa la disminución de capacidades psicofísicas del individuo y profesional porque al menos el 85% de la plantilla de Tropa y Marinería de las Fuerzas Armadas es eventual y significa poder perder su puesto de trabajo. Nos encontramos entonces con historias humanas, que afectan a todas las escalas de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.

La OATM es consciente de este problema y lo pone en conocimiento de la sociedad, mediante el testimonio vivo de los afectados, para que no se olvide el calvario sufrido y las consecuencias de que el empleador en este caso siendo la Administración deje malparados a los que fueron sus soldados tras ya no serles útiles.

Sin duda es un grave problema social, ya que al perder su empleo militar, la reparación del daño sufrido recae sobre la sociedad y sobre las administraciones civiles, que sin información previa deben lograr reincorporar al miembro de la sociedad discapacitado.

Juan Carlos González López

Juan Carlos González López Image

Juan Carlos Gónzalez López es socio de la OATM y su historia comienza en San Fernando.

En el año 2003 durante una guardia militar en el Tercio de Armada en San Fernando ( Cádiz ) ese día fumigaron el Cuerpo de Guardia de la Puerta 1, y me puse tan malo con mareos, vómitos y dolor de cabeza que finálmente me dio un ataque epiléptico tan fuerte que me ingresaron en la UCI del Hospital Naval San Carlos.

Luego el Ministerio de Defensa según sus escritos sellados y firmados; dijo que yo podría seguir trabajando como militar en destinos burocráticos, sin hacer guardias militares que implicasen el manejo de armamento tras pasar un control medico del servicio de enfermería del TEAR; pero finalmente no cumplieron lo dicho en el informe médico y me volvieron a nombrar más guardia militares y solo era cuestión de tiempo que tuviese otra crisis epileptica.

Pero un buen día me resolvieron el compromiso y se produjo el que yo considero un”despido improcedente” sin previo aviso.

Juan Carlos González López

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Juan Carlos Gónzalez López es socio de la OATM y su historia comienza en San Fernando.

En el año 2003 durante una guardia militar en el Tercio de Armada en San Fernando ( Cádiz ) ese día fumigaron el Cuerpo de Guardia de la Puerta 1, y me puse tan malo con mareos, vómitos y dolor de cabeza que finálmente me dio un ataque epiléptico tan fuerte que me ingresaron en la UCI del Hospital Naval San Carlos.

Luego el Ministerio de Defensa según sus escritos sellados y firmados; dijo que yo podría seguir trabajando como militar en destinos burocráticos, sin hacer guardias militares que implicasen el manejo de armamento tras pasar un control medico del servicio de enfermería del TEAR; pero finalmente no cumplieron lo dicho en el informe médico y me volvieron a nombrar más guardia militares y solo era cuestión de tiempo que tuviese otra crisis epileptica.

Pero un buen día me resolvieron el compromiso y se produjo el que yo considero un”despido improcedente” sin previo aviso.