Conciliación Fuerzas Armadas

La conciliación en las Fuerzas Armadas es otra de las áreas sobre las que la OAFAS presta mayor atención ya que de ella depende que nuestros militares dispongan de las condiciones óptimas en las que desarrollar correctamente su profesión y su vida personal. De poco sirve un militar profesional desequilibrado en su vida personal ya que mas tarde o temprano dicha deficiencia se trasladará al plano profesional.

El Ministerio de defensa no se lo pone fácil a los militares en general y menos aún a aquellos que por su empleo y edad están sometidos a un mayor número de guardias y servicios. La publicación de la Orden DEF 253/2015 supuso un mazazo para dicha conciliación familiar al regular desde una norma menor la normativa nacional aplicable de la Ley 39/1999 para el resto de ciudadanos.  El concepto de “Necesidades del Servicio“; exclusivo de las Fuerzas Armadas; regulado igualmente por la Ley 9/2011 de los Derechos y Obligaciones de los miembros de las FAS, depositaba en manos de los Jefes de unidad la decisión de limitar ese derecho de conciliación para la crianza de los hijos de los militares. Si bien es cierto que los ejércitos bajo la premisa de la Subsecretaria de Defensa, siempre han intentado limitar los daños por dicha arbitrariedad, lo cierto es que oficios como el de  JEFUTER son ignorados constantemente por los mismos.

Las denuncias ante la Defensora del pueblo de la OAFAS, no hicieron sino constatar el desamparo al que están siendo sometidos los hijos de los militares, consagrando la certeza de que son ciudadanos de segunda categoría, así como por ende sus hijos, al representar los daños colaterales de una legislación que prima el servicio, sobre la responsabilidad paterna reconocida para el resto de ciudadanos en la ley.